22 de abril de 2025

Una experimentación científica explora la condición de “escudo cósmico” de la Montaña de Sal

• El proyecto “Un universo sintético”, que combina arte, ciencia y tecnología, está dirigido por Blanca Pujals y forma parte de GRAPA, un programa de residencias artísticas impulsado por el CCCB, Hangar y HacTe.

• La Montaña de Sal de Cardona formará parte de un futuro audiovisual sobre el proyecto

Un grupo de científicos del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE) realizó una detección de partículas cuánticas en la Montaña de Sal de Cardona para explorar su condición de “escudo cósmico” con el objetivo de observar la capacidad de aislar la “contaminación cósmica” que interfiere en la investigación de la investigación de la investigación.

Esta experimentación científica forma parte de “Un universo sintético”, un proyecto dirigido por la arquitecta y artista Blanca Pujals en el marco de GRAPA, un programa de residencias artísticas impulsado por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y el centro de producción e investigación artística Hangar, y que tiene por objetivo abrir, acompañar y relatar procesos de creación que se sitúan en la intersección del arte, la ciencia, la tecnología y la sociedad.

“La idea de hacer una detección de partículas cuánticas en la Mina de Sal de Cardona surge de mi pregunta sobre si la halita (más conocida como sal común) podría ser un material que pueda utilizarse como medio para la detección de algunas partículas fundamentales de la materia. Además, los detectores que estudio se encuentran enterrados bajo masas de roca, hielo o agua, y parasitando antiguas minas, ahora cerradas, para utilizar los metros, y en algunos casos miles de metros de roca, como escudo cósmico para poder realizar detecciones más cuidadosas en el interior de la montaña”, explica Blanca Pujals.

En busca de muones

Si se realizan detecciones de partículas en el interior y en el exterior de la Montaña de Sal pueden dar resultados interesantes.

«Algunas de las partículas elementales de la materia, interactúan de manera débil con ésta y esto hace que atraviesen la roca y podamos detectarlas dentro de la montaña. Pudimos ver cómo los 86 m de montaña de sal que teníamos por encima de nosotros cuando hacíamos la medida dentro de la mina, reducían considerablemente el número de muones detectados, por lo que la montaña actúa de escudo cósmico, que significa que nos permite estudiar determinadas partículas elementales, ya que reduce la llegada a los detectores de otras partículas provenientes de rayos cósmicos que no queremos detectar porque alterarían los resultados de lo que sí queremos ‘ver’ con nuestros detectores para comprender mejor el Universo”, afirma Pujals.

La detección estuvo dirigida por los investigadores del IFAE Laia Cardiel, Juan Jiménez, Arnau Villalobos y Oscar Blanch, utilizando unos detectores de muones que habían construido previamente en el IFAE para el proyecto de Blanca Pujals.

Un muón es una partícula subatómica que se forma cuando los rayos cósmicos procedentes del universo impactan con la atmósfera terrestre. Gracias a su gran energía y masa, los muones pueden atravesar cientos de metros de roca sin desintegrarse, llegando incluso a detectores situados bajo tierra. Esto los hace presentes especialmente como «ruido de fondo» en experimentos sensibles, por lo que hay que protegerse de ellos con grandes escudos naturales como las montañas.

Las montañas, como la de Cardona, actúan como un escudo cósmico al bloquear la mayor parte de la radiación cósmica de fondo que proviene del espacio exterior. Esta radiación, formada principalmente por muones y otras partículas de alta energía, puede interferir con la detección de señales muy débiles o rarísimas, como las que generan las partículas como los neutrinos o posibles interacciones de materia oscura. Colocando a los detectores bajo tierra, bajo una gran masa de roca —como una montaña— se reduce drásticamente esta «contaminación» de fondo, permitiendo a los científicos captar mejor los acontecimientos raros que están estudiando. Este escudo es esencial en experimentos de física de partículas buscan detectar fenómenos extremadamente raros sin la interferencia del ruido producido por la radiación cósmica.

La Montaña de Sal de Cardona formará parte de un futuro audiovisual sobre el proyecto.

El proyecto de Blanca Pujals

Un Universo Sintético” de Blanca Pujals, se aproxima a la red de laboratorios subterráneos de física fundamental como infraestructura sensora, es decir, como un ensamblaje de científicos, partículas, líquidos, datos, tratados políticos y tecnologías. El entramado de laboratorios no sólo estudia las interacciones entre partículas, sino que también está vinculado a cuestiones sociales, políticas y territoriales que el proyecto de Blanca Pujals hace emerger.

El proyecto explora los neutrinos, partículas elementales consideradas «mensajeros cósmicos», portadores de energía e información del universo más remoto. Siguiendo el rastro de los neutrinos, Pujals se pregunta si es posible que estas partículas elementales de la materia, además de ayudarnos a detectar mensajes del espacio-tiempo profundo, también puedan darnos información para leer e interpretar cuestiones políticas y sociales que también influyen en la investigación científica.

Esta edición de GRAPA se articula en dos momentos de trabajo. En una primera fase de experimentación, la arquitecta y artista Blanca Pujals realiza su investigación en colaboración con los departamentos de física teórica y experimental del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE) y el Instituto de Ciencias del Cosmos (ICCUB). En la segunda fase, un grupo de jóvenes provenientes de distintos ámbitos de estudio trabaja con el artista cuáles son las formas de relacionarnos con otros espectros o dimensiones. Esta fase del proyecto también profundiza en el concepto de neutralidad, reformulado a través de la partícula neutrino.

El grupo de estudio, formado por diez jóvenes, funciona como un espacio de transferencia de conocimiento y experimentación, y trabaja vinculado a diversas instituciones y formas de conocimiento mediante un interesante itinerario de actividades artísticas y científicas. El grupo participa en la construcción de un dispositivo de detección de partículas subatómicas en el IFAE, visita y detecta partículas subatómicas en el interior de una caverna de la Montaña de sal de Cardona, forma parte de un taller de experimentación con luz azul con el artista Jou Serra en Hangar, y participa en una sesión de escriptura narrativa en clave de horror sobrenatural en la cámara de Faraday del IFAE.

Acerca de Blanca Pujals

Blanca Pujals es arquitecta, investigadora espacial, escritora y artista audiovisual. Su práctica transversal utiliza la investigación espacial y el análisis crítico para abordar preguntas en torno a las configuraciones geopolíticas de las infraestructuras tecnocientíficas contemporáneas, las geografías del poder sobre los cuerpos y los territorios y la geopolítica de los materiales. Su trabajo abarca cine, arquitectura, conferencias, proyectos curatoriales, docencia y escritura crítica.