¿Se ha hecho largo, verdad? Después de meses de frío, oscuridad y abrigos hasta las orejas, llega la Semana Santa, y este año lo hace con la primavera bien instalada. Abril más allá, nos espera un escenario perfecto para aprovechar al máximo la primera gran pausa del año, huir de la rutina y, por fin, disfrutar de las tardes largas y el buen tiempo.
En Cardona somos mucho de Semana Santa, y por eso te hacemos algunas propuestas con TIP incluido por si vienes a disfrutar con nosotros de estos días.

1- Nuestros “must”
La Montaña de Sal, el Castillo y el Centro Histórico son los tres grandes atractivos de la villa, y las visitas guiadas y teatralizadas son la mejor forma de descubrirlos. En Cardona Turisme hemos programado estos días más de 250 sesiones y ponemos a tu disposición una veintena de profesionales turísticos para contártelo, acompañarte y aconsejarte en tu estancia.
TIP: Programa las visitas con antelación, y compra las entradas en la web de cardonaturisme.cat. Son días de mucha afluencia de visitantes, y el sold-out también pasa en las vacaciones en Cardona.

2- Una caminata a tu gusto
El entorno natural de Cardona es inmenso, y puedes encontrar decenas de rutas e itinerarios adaptadas a todo el mundo, desde una simple vuelta al Camí Nou, alrededor del Castillo, hasta largas rutas para los más exigentes. Abril es el mejor mes del año para disfrutar de la naturaleza y de los colores de la primavera en su momento más intenso, y vale la pena regalarnos una excursión sin prisa alguna.
TIP: Juega a coleccionar selfies con el imponente Castillo de Cardona al fondo. Busca los “punto selfie” de la Plaza de la Feria, del Mirador del Castillo, de la Bofia de la Sal Roja… ¡Tu galería lucirá historia!

3- Las Caramelles
Si tu estancia coincide con el domingo de Pascua, resérvate la mañana para merodear por las calles de Cardona buscando las colles de caramellaires que salen a celebrar el día. La tradición del grupo de la Coromina, el ancestral baile de cascabeles del grupo de Pagès, o la sátira local de la Colla Jove, llenan de música y danza el centro de la villa. Os será muy fácil encontrarlos, sólo parando la oreja, aunque en algún momento podéis oír a cantores por todos lados, al más puro estilo de una experiencia 360. Ahora bien, si oís tiros no os asustéis; los caramellaires de Pagès se hacen acompañar de los Trabucaires de Sant Ramon, y te aseguramos que es una gran forma de localizarlos.
TIP: Si no dispones de toda la mañana, alrededor de las dos y media del mediodía podéis ir a la Plaza de la Fira, delante del ayuntamiento. A esa hora se reúnen todos los grupos con sus canciones y danzas y, al terminar, todos juntos cantan la Sardana de Cardona.

4- Rincones escondidos
El centro histórico está lleno de rincones preciosos, que quizás os apetece descubrir por vuestra cuenta. Por ejemplo, el Portal de Graells, el único que queda entero y donde se puede ver un tramo de la muralla medieval, o los porches de la plaza del Mercado, junto al imponente templo de Sant Miquel, la iglesia levantada y financiada por los mercaderes del siglo XIV. Busca también la fuente del Vall, el punto final de una increíble obra de ingeniería hidráulica medieval, o la plaza de Santa Eulàlia, el primer centro de la villa, con la capilla y el antiguo hospital de pobres y peregrinos. Precisamente, en esta plaza, medio escondida, tenemos otra joya de nuestro patrimonio: el Museo de Sal Josep Arnau, una magnífica colección de piezas de artesanía hechas con este preciado mineral.
TIP: Organiza tu paseo de manera que el punto final sea la plaza de la Fira. Allí, además del monumento al conde Borrell II de José Mª Subirachs, hay un montón de terrazas para disfrutar de un refrigerio al aire libre y aprovechar el estallido de la primavera para lo que tanto nos gusta: sentarse y gozar.

5- ¡Buen provecho!
Uno de los mejores momentos de tu estancia en Cardona será la pausa para el almuerzo, o el premio de la cena después de un día intenso de naturaleza, cultura y patrimonio. Os recomendamos descubrir la gastronomía cardonina en los restaurantes de la villa y de los alrededores, probar los platos más tradicionales, pero también dejaros seducir por propuestas más atrevidas para activar los cinco sentidos, y exclamar aquello de “por favor, que no se acabe”. Tenemos restaurantes en antiguos molinos, en casas góticas, en edificios modernistas… Buscadlos y elegid con la seguridad de que no os equivocaréis.
TIP: Seguramente ya estará en la mesa, pero no te olvides del condimento estrella en nuestro pueblo: la Sal de Cardona. Pura, cristalina, con millones de años de historia y famosa desde la edad media. Todo es mejor y más saludable con nuestra sal.

6- ¡Buenas noches!
Disfrutar al cien por cien de Cardona en un solo día es materialmente imposible, y por eso os proponemos pasar dos o tres días. Tenemos hoteles con encanto, un montón de apartamentos turísticos hechos y pensados con gusto exquisito, y una serie de casas rurales para rodearte de naturaleza y tranquilidad.
TIP: Déjate llevar por el ritmo de la historia. Las campanas de la iglesia de Sant Miquel, desde hace siglos, son las encargadas de marcar el paso de las horas, de anunciar el mediodía, la noche, y de decirnos cuándo es fiesta. Si decides alojarte en la villa, abre balcones y ventanas y escúchalas; descubrirás otra forma de disfrutar del paso del tiempo.
Echa un vistazo a nuestra web para planificar tu visita
https://cardonaturisme.cat/