Jordi Llobet, el primer chef en recibir esta distinción honorífica.
La Fundación Cardona Histórica ha aprobado el Programa de Embajadores y Embajadoras de la Sal de Cardona con el objetivo de promocionar y difundir la sal, tanto a nivel nacional como internacional, a partir del nombramiento honorífico de personas de reconocido prestigio.
El programa se configura como un proyecto cooperativo y de trabajo en red de personas comprometidas con el impulso de iniciativas y propuestas innovadoras en torno a la Sal de Cardona, dándola a conocer entre los diferentes colectivos de profesionales del sector gastronómico , empresarial, turístico, de distribución de productos alimenticios o de creadores de tendencias de consumo, así como para el público en general.
Asimismo, se promoverá la concesión de distinciones honoríficas a personas que por su reconocimiento social, cultural, profesional o docente, así como de arraigo con el municipio de Cardona y su entorno, se conviertan en dignos “Embajadores y Embajadoras de la Sal de Cardona ”.
Los embajadores y embajadoras de la Sal de Cardona actuarán como prescriptores de la Sal de Cardona, contribuirán a crear alianzas estratégicas, asesorarán a la Fundación Cardona Histórica en la difusión del producto y colaborarán en la organización de actos y eventos.
Jordi Llobet, el primer embajador
El chef Jordi Llobet Gómez ha sido nombrado el primer embajador de la Sal de Cardona. El reputado chef manresano cuenta con una dilatada trayectoria en el mundo de la restauración, con una amplia experiencia nacional e internacional, habiendo sido distinguido con una estrella Michelin.
En 2008 Llobet ganó el segundo premio al mejor cocinero de España. En 2013 se convirtió en el chef del restaurante L’Ó de Món Sant Benet, donde fue distinguido con una estrella Michelin como jefe de cocina.
Actualmente Jordi Llobet capitanea el proyecto del Espai Gastronòmic, una escuela de cocina dinámica e innovadora.
Además de la vertiente formativa y de investigación gastronómica, Jordi Llobet colabora participa activamente en acciones de promoción territorial, con la comarca del Bages como núcleo de trabajo e interés de difusión de sus valores y recursos endógenos.
De aquí, pura y con historia
La Sal de Cardona se extrae del subsuelo del Valle Salina, del corazón del diapiro subterráneo formado por la evaporación de un mar que bañaba la Catalunya Central hace 36 millones de años.
Goza de máxima pureza (99’97% de cloruro sódico), obtenida simplemente de desmenuzar la roca extraída del diapiro.
Se utiliza desde hace más de 6500 años. Desde el Neolítico medio, pasando por la época íbera, el Imperio Romano, la edad media y la moderna hasta nuestros días.
Se considera una de las mejores sales del mundo debido a su pureza, su mayor capacidad saladora y las virtudes medicinales atribuidas por la sabiduría popular.