San Vicente de Cardona, joya del primer románico catalán

Mil años de una obra única: 1019 – 2019

Documentada desde el 980, la obra se inició en torno al año 1019 bajo el impulso del vizconde de Bermon, que llevó a cabo la reforma de la comunidad de clérigos que residía en la antigua iglesia con la aplicación de la orden canónica. En 1040, el nuevo edificio ya se había consagrado. La vida comunitaria en torno al templo como canónica regular encabezada por un abad bajo el patronazgo de los señores de Cardona se mantuvo hasta 1592, cuando fue reformada como colegiata secular. La posterior conversión del castillo en cuartel militar obligó a los canónigos a abandonar progresivamente el recinto conventual hasta que, en 1794, fueron forzados a dejar su iglesia, transformada a partir de entonces en almacén. Declarada monumento nacional en 1931, su aspecto actual se debe a la restauración iniciada en 1949 por el arquitecto Alexandre Ferrant.

Se trata de una gran basílica de 51 m de largo por 23,5 de ancho, dividida en tres naves rematadas a levante por un crucero poco desarrollado, coronado por una cúpula, al que se abren tres ábsides, el central precedido por un amplio presbiterio. Su estructura es el resultado de la influencia arquitectónica nordeuropea de tradición carolingia (patente en el ábside, el transepto, el cimborrio y la tribuna) conjugada con la experimentación del primer románico meridional (tratamiento de los muros).

 

El resultado final fue un edificio considerado como prototípico del primer románico catalán.

 

PROGRAMA COMMEMORATIVO DEL MILENARIO

Programa de actividades, visitas guiadas, teatralizaciones y espectáculos